Introducción

El Instituto de Teología es el culmen de la formación, un momento decisivo, es un momento como los apóstoles ante la transfiguración del Señor. El alumno se atreve a estudiar a Dios. El alumno quiere profundizar en el Misterio; esto sólo se logra de rodillas. El hombre, como Moisés, se ha de quitar las sandalias para acercarse a Dios. La teología no puede quedarse en el estudio, sino trascender en la oración y en la vida.

El objetivo del Instituto de Teología es: que los alumnos se configuren a Cristo, Cabeza y Siervo, Pastor y Esposo de la Iglesia, asumiendo sus criterios y actitudes y el estilo de vida que los hará aptos para ejercer en la Iglesia el triple ministerio, formando un único Presbiterio con su Obispo.

Llegar a Teología ya no debiera ser tiempo de discernimiento ¡ya van cinco o siete años! Es un momento para entregarse al Señor por completo, estar en una mejora continua; sólo se logran con un buen plan de vida.

Al terminar el segundo año, los alumnos de Monterrey deberán interrumpir sus estudios para salir y vivir una experiencia de servicio eclesial: conocer la realidad de nuestra Iglesia en alguna parroquia, pastoral o seminario; una vez concluido el tercer año, el seminarista puede solicitar ser admitido al orden del diaconado.

El diácono, al terminar los estudios, después de haberlo meditado, puesto ante Dios y haber vivido su formación, puede solicitar recibir la gracia de la ordenación presbiteral, llegando así a ser Alter Christus.

Es a penas el inicio de una vida de entrega y sacrificio a imagen del Cordero Inmolado. La formación no termina, sino que inicia con la formación permanente.

® Seminario Arquidiocesano de Monterrey

Prolongación Corregidora, No. 700 Nte., San Pedro Garza García, N.L., Tel. 01(81) 1160-1313
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